Llegamos a Japón el 10 de Setiembre del 2008 en mandato a la Gran Comisión dada por Nuestro Señor Jesucristo de ir y predicar el evangelio al pueblo japonés, enseñándoles la sana doctrina; la cual recibimos de nuestros padres espirituales y hermanos mayores en la fe en nuestra Iglesia Madre Catedral de Fe de Perú.
Nuestra única motivación para dar este paso de FE es Servir a Dios todos nuestros días, cumpliendo así el propósito de nuestra creación y conociendo a través de este camino el perfecto plan de Dios en nuestras vidas.
Nuestra llegada no fue fácil pues llegamos en un momento de crisis y recesión económica en este país, lo cual trajo como resultado desempleo, caos y desesperación a una escala muy alta para un país desarrollado, sin embargo Dios fue, es y será Fiel con sus siervos y aunque lo peor ya ha pasado y aun hay vientos de crisis, podemos dar Gloria, Honra y Poder a Dios pues en EL no hay siervo desamparado ni su familia que mendigue pan.
Dios cada día va ensanchando nuestras tiendas y nuestra Misión se ha ido ampliando, de tal modo que ahora el Evangelio es proclamado a las comunidades extranjeras de descendencia nipona establecidas en este país como son Nikkeis (descendientes de japonés) Brasileños, Peruanos, Argentinos, Bolivianos, Filipinos, Coreanos y Chinos. |